morderla si me provoca.
He observado que tus ojos
sacian todos mis antojos.
Que tu mirada de cielo
es todo lo que yo anhelo.
Le he contado a tu cabello
que es del mundo lo más bello.
En tus manos, he notado,
un querer desesperado.
Son tus labios que silencian
y, con eso, me sentencian.