martes, 12 de marzo de 2013

He acordado con tu boca
morderla si me provoca.
He observado que tus ojos
sacian todos mis antojos.

Que tu mirada de cielo
es todo lo que yo anhelo. 
Le he contado a tu cabello
que es del mundo lo más bello.

En tus manos, he notado,
un querer desesperado.
Son tus labios que silencian
y, con eso, me sentencian.