Ven, muerte, y acúname en tus brazos.
Ven, y seca mi desgarrador llanto.
Permite dormir en paz a este cuerpo prematuramente ajado.
Llévate las pesadillas que me nublan la razón y trae de vuelta los sueños.
Esos que jamás podré cumplir.
Entiérrame en la profundidad de sus ojos.
Conviérteme en la luz oscura que guíe su caminar.
Quítame de encima esta losa que es la vida.
Bésame con fuego en los labios y borra sus iniciales de mi piel.
Acaricia mi mejilla fría con tu mano metálica.
Gran dama negra, conversa en silencio conmigo.
Hazle saber que muero en vida sin su vida.
Envuelve su recuerdo con tu hermosa capa.
Dile que soy bajel en su mirada.
Y que naufragué cuando le vi.
No hay comentarios:
Publicar un comentario